El hecho de que el burnout en médicos y profesionales sanitarios disminuye la calidad de la asistencia ofrecida a los pacientes es conocido (1). Los riesgos asociados a los profesionales de la medicina que trabajan con sobrecarga asistencial, tanto para los pacientes como para ellos mismos, son significativos y preocupantes. Para mitigar estos riesgos, el General Medical Council (GMC) ha publicado: Cuidando a los médicos, cuidando a los pacientes (Caring for doctors, caring for patients), dentro del cual se incluyen los resultados de una revisión independiente que analiza el “bajo bienestar” entre los médicos y se hacen una serie de recomendaciones mediante las cuales pueda afrontarse esta cuestión (2).

¿Qué sugiere el General Medical Council?

En el análisis detallado hecho por parte del GMC se identifican tres elementos clave que el entorno de trabajo necesita para garantizar el bienestar de los médicos

Este es el ABC de las necesidades de los médicos/médicas y profesionales sanitarios:

Autonomía/Control – tener voz en el lugar de trabajo, mejores condiciones laborales, y horarios más flexibles.

Sentimiento de pertenencia – tener un sentimiento de comunidad, trabajo en equipo efectivo, de apoyo al liderazgo, y una cultura inclusiva que tenga en cuenta las necesidades de todos/as.

Competencia – para ser capaces de conseguir buenos resultados, como una asistencia de alta calidad, en el sentido que las cargas de trabajo no excedan la capacidad del personal.

 

El análisis da una visión ciertamente inspiradora acerca de casos reales de médicos y profesionales sanitarios. Personalmente, me gusta cuando habla del “liderazgo compasivo”, que puede conseguirse mediante la comprensión mutuala empatía y con ayuda. Esta no es únicamente una responsabilidad de nuestros colegas y gestores, sino que es una responsabilidad que nos afecta a todos los miembros de nuestros equipos. Para hacer un trabajo completo debemos:

Ver que el sufrimiento, a menudo, lleva la máscara de demoras, errores o situaciones laborales difíciles.

 

Aprender a tener curiosidad acerca de las causas que provocan situaciones laborales difíciles o ambiguas.

Cultivar la idea de que el resto son buenos, capaces y valiosos.

Resistirse a culpabilizar y concentrarse en aprender.

Dar al resto la dignidad y el valor sea cual sea su puesto.

Para empatizar es recomendable:

Estar presente

Mantenerse tranquilo y estable al enfrentarse al sufrimiento

Desarrollar la escucha empática, permitiendo a las personas de referencia o responsables de nuestro entorno que estén presentes, sin la necesidad de intervenir innecesariamente o de sentirse presionados

Identificarse con los demás, gracias a sentirse como un igual

 

Para ayudar es recomendable:

Concentrarse en lo que es más útil para el otro

Actuar para paliar el sufrimiento del otro

Crear un periodo flexible para poder enfrentarse al sufrimiento, amortiguando la sobrecarga de los demás 

Evitar las aproximaciones “normativas” que nos alejan de la conexión humana

Gestionar las “políticas” corrosivas y las interacciones tóxicas mediante la “vía de la compasión” 

Empatizar de forma integral y confidencial 

Darse cuenta que ser compasivo no es cosa de débiles y vulnerables

 

¿Cómo podemos ayudarnos entre colegas?

El cambio cultural descrito en el documento GMC ya está presente en algunas de las consultas médicas, sobretodo aquellas que cada día aprovechan algún momento para debatir acerca de lo que sucede, aquellos lugares que tienen siempre las puertas abiertas, sin importar lo ocupados que están, y también aquellos que comparten la carga de trabajo, así que si uno de los miembros del equipo se enfrenta a un problema clínico complejo, todo el mundo se ayuda mútuamente. En estos centros también se aprende y se participa en actividades sociales de forma conjunta. aunque no todos los médicos y profesionales sanitarios trabajan en un contexto donde se hagan esta clase de reflexiones

Nuestro futuro puede ser muy brillante si nos disponemos a mirar diferentes maneras de ofrecer asistencia, y será todavía mejor si consideramos el bienestar de aquellos con los que trabajamos. Para ello, tenemos que escuchar más, de modo que nos entendamos mejor.  “Escuchar es mucho más que dejar que alguien te hablar mientras esperamos una oportunidad para responder… La belleza de escuchar es que, aquellas personas que son escuchadas van a empezar a sentirse aceptadas y empiezan a tomarse más en serio sus propias palabras y se descubren verdaderamente a si mismas (3)”.

 

Juntos y juntas, podremos cambiar el mundo.


Artículo comentado a partir del original:

www.guidelinesinpractice.co.uk/your-practice/gp-burnout-how-much-of-a-threat-is-it-to-doctors-and-their-patients/455091.article

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